HMM

10 · IV · 2026

Soluciones acústicas para open space: 7 enfoques que funcionan

Siete intervenciones concretas que reducen el ruido de un open space sin obra estructural. Qué funciona, qué no, y en qué orden atacar.

Soluciones acústicas

Soluciones acústicas para open space: 7 enfoques que funcionan

Siete enfoques. Ninguno es una bala de plata. Los que funcionan en serio combinan dos o tres al mismo tiempo, y nadie que te prometa "un solo producto que lo arregla todo" está siendo honesto.

Esta lista está ordenada por impacto decreciente. Empieza arriba y baja hasta donde alcance tu presupuesto.

1. Baffles de techo suspendidos

Rectángulos de fibra mineral o poliéster reciclado colgados del techo a modo de nubes. Es la intervención con mayor impacto por euro gastado en cualquier oficina open space con techo liso. Reduce el TR60 de 1,4 segundos típicos a 0,5-0,6 segundos, lo que equivale a bajar el nivel percibido entre 6 y 10 dB.

Cubrimiento objetivo: 30-40% de la superficie del techo. Coste: 40-80 €/m² instalado.

2. Cabinas acústicas modulares

Para los casos de uso incompatibles con el open space — llamadas, reuniones pequeñas, videollamadas. Ver nuestra comparativa de tipologías de phone booth para el dimensionado correcto.

Ratio orientativo: 1 phone booth individual por cada 15-20 personas + 1 meeting pod por cada 40-60. Entre las marcas europeas con presencia en España destacan Framery, ROOM, SilentBox y HushOffice, todas con certificación acústica documentada.

3. Paneles absorbentes en pared

Una vez tratado el techo, las paredes son el siguiente paso. Paneles de fibra mineral envueltos en tela acústica, instalados cerca de las zonas ruidosas (cocina office, impresoras, zona comercial). Cada panel de 1 m² cuesta 60-100 €.

Prioridad: tratar las paredes cercanas a reverberación, no las paredes decorativas vacías al fondo del espacio.

4. Zonificación funcional

Dividir el open space en zonas con función diferenciada: silenciosa (concentración), activa (conversación), de llamada (cabinas), de reunión (salas cerradas). No requiere obra — requiere decisión del management y señalización clara.

Este es el paso que más empresas saltan, porque no se puede comprar. Pero es el de mayor ROI: coste cero, impacto alto si se respeta. Para contexto legal y práctico, ver nuestra guía para reducir el ruido en una oficina open space.

5. Alfombras y moqueta

Un suelo duro (cerámica, hormigón pulido, parqué flotante liso) refleja el sonido con eficiencia. Una alfombra industrial o moqueta de oficina absorbe parte de las frecuencias medias y altas, reduciendo la reverberación. Coste: 25-60 €/m² instalado.

No esperes milagros — la alfombra sola baja el TR60 unos 0,1-0,2 s. Pero combinada con baffles de techo es el match perfecto.

6. Separadores de mesa acústicos

Barreras verticales altas (1,60 m mínimo) rellenas de fibra absorbente, colocadas entre puestos de trabajo. Son el complemento natural a las cabinas — no sustituyen pero ayudan a reducir la interferencia entre vecinos inmediatos.

Los separadores bajos (60-90 cm) son decorativos, no acústicos. Evítalos si el objetivo es real.

7. Cortinas pesadas en ventanales

Cuando hay paredes grandes de cristal (muy común en oficinas modernas con ventanales corridos), el cristal refleja el sonido casi al 100%. Cortinas pesadas de tela acústica (doble capa, densidad 400 g/m²) absorben parte de esa reflexión.

Estético, barato, y sorprendentemente eficaz en habitaciones con muchas ventanas.


En qué orden atacar

Si tu presupuesto es pequeño (< 15.000 €): baffles de techo + 1 phone booth individual.

Si es medio (15-40 k€): baffles de techo + 2-3 phone booths + paneles de pared en zonas clave + alfombra en zona de concentración.

Si es alto (40-100 k€): tratamiento completo de techo y paredes + 4-6 cabinas (mix de tipologías) + separadores acústicos + cortinas en ventanales.

El orden importa porque cada intervención se beneficia de las anteriores. Empezar por cabinas sin tratar el techo da sensación de mejora puntual sin resolver el problema de fondo.


Si tienes un proyecto concreto y quieres una segunda opinión editorial (sin compromiso comercial), escríbenos.